Han pasado muchas cosas en este tiempo.
He tenido una relación (o una percepción de ella), me he perdido por el mundo, olvidando mi rumbo y he sido capaz de enfrentarme al vacío de la existencia.
Conocí a un chico del cual creía que vendría mi salvación y la esperanza en el amor.
El primer mes fue nuestro (y del resto del mundo). Era muy tímido e introvertido. A veces creía que me ocultaba algo; otras que simplemente no confiaba en mi o se avergonzaba de algo.
Aún recuerdo como el pobre aguantaba el que le obligara a enfrentarse a las miradas de la gente. Le sujetaba la mano con fuerza mientras paseabamos aunque no fuera partidario yo mismo de tales cursiladas. En esos momentos solo pensaba en que afrontara sus miedos para poder disfrutar del poco tiempo en que nos veíamos. Ahora creo que yo también tuve que afrontar mis miedos en vez de flaquear ante la auto-represión y adoptar parte de su introversión.
Un día me comentó que estaba pensando en cambiar de trabajo. Él dudaba de què hacer.
En todo momento supe que esa era su elección y que era un momento en el que ser egoista era su deber. Le animé a que apostara por su futuro; a sabiendas de que el tiempo que pasabamos juntos sería escaso. Prometió que nos veríamos cada día a la hora de comer; aprovechando que el trayecto pasaba camino de m facultad. Aún espero el día en que venga a comer a mi Universidad.
Desde que empezó su trabajo todo fueron excusas y conversaciones telefónicas. Las discusiones por el no vernos augmentaron con la frecuencia en que él no acudía a las citas. Acabó prometíendome la Luna y dándome un triste SMS.
El fin de año terminó sin contestación a mi felicitación vía móvil. El nuevo año se despertó con nuevas promesas sin cumplir y nuevas charlas llenas de críticas. Momentos de incertidumbre que se convirtiéron en un claro mensaje: “No te conviene”.
Estaba confundido. Decía que me quería; pero no me llamaba, no me veía, no se preucupaba por mi, ya no quedabamos de fiesta y aún no nos habíamos relacionado “íntimamente”. Me preguntaba el porqué de esa absurda relación.
Unas cinco semanas desde fin de año estuve llamándolo intentando quedar con él para hablarlo; para ver si podía hacer algo. Las excusas se tornaron una constante hacia mis esfuerzos de quedar.
Aquellas omisiónes me ayudaron a reflexionar y tomar una decisión. Desde aquel día le dejé de llamar. Esperaba una contestación o algo pero nada. Decidí que aquello se terminó. Almenos hubiese pensado que me pasaba algo o se hubiera preocupado… Simplemente aquello ya era una relación fantasma y un chico inexistente.
Ayer me envió un mensaje felicitandome mi 20 cumpleaños, tras tres semanas sin llamarlo ni que él contactara conmigo. Aún no sé què le pasa por la mente.
Creo que aún soy demasiado débil para tener una relación estable y él no está preparado para mantener algo.
No me atrebo a llamarle porque no sé lo que diré ni como reaccionaré; aunque a la vez espero que me llamé y lo hable.
Sigo siendo una persona insegura y paranoica deseosa de la libertad y la felicidad. Supongo que está fué una relación distinta. La única considerada hasta cierto punto “estable”. La única que a diferencia de usar excusas o parloteo para acabar conmigo, usó la doble moral, el olvido y la desconfianza.
El mundo girará muy deprisa,el mundo será un pachuelo o solo seamos simples aunque eso,sea ,lo que nos cueste creer.
Ami me apasó exactamente lo mismo,con la diferencia de vernos cada vez que yo tenia oportunidad para visitar la ciudad…
Y un día derrepente,sin yo saber el porque decidió ,sin mi acabar la relacion…
Diciendo no tener claro que sentia…que el agobio de sus historias era inmenso inecesitaba aclararlo todo(asi tmb pasariamos mas tiempo)
Cuando pasó el tiempo y creí estar bien…despues de pasar el mismo tiempo de relacion y su desaparición…palabras textuales que salieron por su boca “Fué un capricho por ser la novedad…”
Nunka he sabido aque se referia,y con su daño…tmp quiero saberlo
Un saludo!!